1

La manada ¿A dónde va Vicente?.

Anabella Giracca / 

Múltiples investigaciones ponen en evidencia que muchos seres humanos buscan pertenecer a un grupo. ¿Falso consenso o instinto de manada? Como que resulta mucho más cómodo ser vagón.

Cuando el sistema educativo es deficiente y carente de calidad; cuando no se desarrolla pensamiento crítico; cuando no se aprende a “historizar” los hechos, es mucho más “seguro” imitar al vecino. No pensar, no definir, no sentir, no investigar, no perder el tiempo en lecturas “innecesarias”.

Entonces los estereotipos se afianzan, porque se repite lo que dicen los demás y sin pensarlo. Eso genera sentido de “pertenencia”. Falsa sensación de aceptación y de identidad. Además, con el afán de homogeneización que existe por estos rumbos; con esa obsesión de poner todos los relojes a la misma hora, se considera un riesgo sacar la cabeza para opinar diferente. “¡Cuidado!”, es mejor permanecer en silencio, a flote y asentir a lo que dice la mayoría. De otra forma, le llaman sedición. Además, existen perversos dedicados a sembrar mentiras en el imaginario hasta que, de tanto repetirlas paran pareciendo verdad. Manejan lo verosímil y no lo verdadero; la manipulación; los intereses personales; la apariencia y no la realidad. Y muchos repiten…

Vaya fenómeno que nos tiene de rodillas. El miedo, la inseguridad, la amenaza. Silencio. Un ejemplo simple: se ha preguntado a supuestos “representantes” de diversos sectores, por qué se oponen a la CICIG. En la mayoría de los casos (pena ajena), no hay criterios, ni análisis, ni pensamiento crítico de por medio. Solo existe la intención de seguir al rebaño, aunque los lleve directo al despeñadero. La misma cantaleta. Que si la soberanía, que si Iván atenta contra la seguridad nacional, que si no han logrado nada. De ahí no pasan.

O sea que muchos deciden concordar con la opinión de su gremio aun sabiendo que dan una respuesta equivocada, se arriesgan con tal de quedar bien con su pequeña tropa. Esto puede parecer anecdótico o irrelevante, pero lo que reflejan estudios es que la mayoría acepta algo obviamente erróneo, simplemente porque lo dice su grupo. Renuncian a su propia opinión, a su capacidad personal de raciocinio, supeditándose a la opinión errónea de la mayoría. Evidentemente, son mecanismos ineficientes, un desperdicio de recursos intelectuales y un síntoma antievolutivo.

El reto está básicamente en la emancipación mental; en ver la realidad despojándonos de esas ficciones abstractas que pululan en el ambiente. Es simple, ver con nuestros propios ojos, investigar, informarnos. Con argumentos y criterios serios: ¿realmente cree que la CICIG no ha logrado nada? ¿Realmente cree que atenta contra nuestra soberanía? ¿Realmente cree que Iván Velásquez atenta contra la seguridad nacional? ¿Realmente?

 

ref: https://elperiodico.com.gt/opinion/2018/09/26/la-manada/




Sobre religión y política

Anabella Giracca / 

Cantando el himno nacional a todo pulmón; participando en un concurso de poesía… O haciendo el acróstico P A T R I A L I B R E, no se consigue país (menos vistiendo de “típico” a los patojos).

Hoy celebramos la independencia sin independencia, sin libertad, sin emancipación. Sesenta por ciento de pobreza en el silencio. Miles de deportados, en el silencio. Sequía y hambruna, en el silencio. ¿Está la “soberanía” en peligro a causa de la CICIG? (risa). ¿Es deshaciéndose de Iván Velásquez como nos independizamos? (risa). ¿Es la lucha personal de algunos por sobrevivir a su propia guerra la que marca nuestros tiempos? Se olvidaron de la patria, la dejaron regada por ahí. Delincuentes con bandera nacional quemándose en su pecho. Inventando historias. Sembrando miedo. Tiempos de incertidumbre, de latente represión
y dictadura. ¿Independencia? ¡No me diga!

En terrenos baldíos, colonias y caseríos retumban los tambores, platos, trompetas y algún triangulo extraviado. Batonistas satinadas. Bum, bum. Jóvenes que no han logrado sin choque sangriento colocar a la patria en un trono de amor. ¿Militares patrullando sombras? ¿Independencia? (risa).

Pero bueno, ante esta debacle, mejor un regalo a su nombre inmortal: 15 poemas de Humberto Ak’abal:

  1. Las hojas de los árboles tiñen la voz. / Por eso el canto de los pájaros es verde. 2. Estos versos tristes / vagan solos en esta página, / ella no está / y yo estoy ausente. 3. Quisiera dejarte mi corazón así como está: roto / con el sueño de que talvez la grieta pudiera servirte de: puerta. 4. Tu desnudez se vistió de río, / saliste limpia, / y el agua se quedó morena. 5. Olvido, esta es una palabra bella que no sirve para nada. 6. El corazón me hace bulto en la espalda / de tanto suspiro. 7. Yo no hablo solo, / platico con las palabras que has dejado en el patio de la casa. 8. Si no fuera por el sol, / los pobres hace tiempo que hubieran muerto de frío. / De hambre se muere poco a poco. 9. No es que las piedras sean mudas: solo guardan silencio. 10. Las veredas de mi pueblo se le enredan a uno entre los pies. 11. La luna busca algún agujero en las casas de adobes, / entra / y se sienta en el suelo. 12. Venados, conejos, quetzales, palomas, bejucos, flores y arbolitos. / Ponchos de pura lana de chivo. / Tejidos momostecos / soñar envueltos en ellos es como si te durmieras en el monte.
  2. La justicia no habla en lenguas mayas, / la justicia no desciende a los pobres, / la justicia no usa caites, / la justicia no camina descalza por caminos de tierra.
    14. A nosotros los indios nos ha hecho famosos el odio de los imbéciles. 15. Esa historia no la cuento; / la lloro.

PD: ¿Independencia? Si queda alguna, se viste con la voz de los pueblos que hoy alzan su demanda con valor. Con ánima fiera.

ref: https://elperiodico.com.gt/opinion/2018/09/19/sobre-religion-y-politica/




¿Tu nombre inmortal? Esa luz redonda es un hoyo lleno de luna.

Anabella Giracca

 

Cantando el himno nacional a todo pulmón; participando en un concurso de poesía… O haciendo el acróstico P A T R I A L I B R E, no se consigue país (menos vistiendo de “típico” a los patojos).

Hoy celebramos la independencia sin independencia, sin libertad, sin emancipación. Sesenta por ciento de pobreza en el silencio. Miles de deportados, en el silencio. Sequía y hambruna, en el silencio. ¿Está la “soberanía” en peligro a causa de la CICIG? (risa). ¿Es deshaciéndose de Iván Velásquez como nos independizamos? (risa). ¿Es la lucha personal de algunos por sobrevivir a su propia guerra la que marca nuestros tiempos? Se olvidaron de la patria, la dejaron regada por ahí. Delincuentes con bandera nacional quemándose en su pecho. Inventando historias. Sembrando miedo. Tiempos de incertidumbre, de latente represión
y dictadura. ¿Independencia? ¡No me diga!

En terrenos baldíos, colonias y caseríos retumban los tambores, platos, trompetas y algún triangulo extraviado. Batonistas satinadas. Bum, bum. Jóvenes que no han logrado sin choque sangriento colocar a la patria en un trono de amor. ¿Militares patrullando sombras? ¿Independencia? (risa).

Pero bueno, ante esta debacle, mejor un regalo a su nombre inmortal: 15 poemas de Humberto Ak’abal:

  1. Las hojas de los árboles tiñen la voz. / Por eso el canto de los pájaros es verde. 2. Estos versos tristes / vagan solos en esta página, / ella no está / y yo estoy ausente. 3. Quisiera dejarte mi corazón así como está: roto / con el sueño de que talvez la grieta pudiera servirte de: puerta. 4. Tu desnudez se vistió de río, / saliste limpia, / y el agua se quedó morena. 5. Olvido, esta es una palabra bella que no sirve para nada. 6. El corazón me hace bulto en la espalda / de tanto suspiro. 7. Yo no hablo solo, / platico con las palabras que has dejado en el patio de la casa. 8. Si no fuera por el sol, / los pobres hace tiempo que hubieran muerto de frío. / De hambre se muere poco a poco. 9. No es que las piedras sean mudas: solo guardan silencio. 10. Las veredas de mi pueblo se le enredan a uno entre los pies. 11. La luna busca algún agujero en las casas de adobes, / entra / y se sienta en el suelo. 12. Venados, conejos, quetzales, palomas, bejucos, flores y arbolitos. / Ponchos de pura lana de chivo. / Tejidos momostecos / soñar envueltos en ellos es como si te durmieras en el monte.
  2. La justicia no habla en lenguas mayas, / la justicia no desciende a los pobres, / la justicia no usa caites, / la justicia no camina descalza por caminos de tierra.
    14. A nosotros los indios nos ha hecho famosos el odio de los imbéciles. 15. Esa historia no la cuento; / la lloro.

PD: ¿Independencia? Si queda alguna, se viste con la voz de los pueblos que hoy alzan su demanda con valor. Con ánima fiera.

ref: https://elperiodico.com.gt/opinion/2018/09/12/tu-nombre-inmortal/

 




Notas. Queda el desgaste.

Anabella Giracca

 Acá algunas notas recogidas acerca de la desafortunada decisión del presidente anunciando, con un año de anticipación, la noticia de no prorrogar el mandato de la CICIG. En su gran mayoría, hay indignación y cada día se suman más para condenarlo: Utilizó una forma intimidatoria y una demostración de poder innecesarias. Mensaje revanchista que no hizo más que impulsar propias agendas. “Déjà vu”, retorno, recuerdos maltrechos de este verde corazón roto.

Nuestra historia se viste de camuflaje nuevamente. Lenguaje de lo simbólico: en política la forma es fondo (Jesús Reyes). Suele decirse que los modos, gestos, actitudes, comportamientos…, o sea, lo externo es materia y substancia que puede influir en decisiones trascendentales en la carrera de un político. Los procedimientos y la manera en que se articula la política, son tan relevantes como la materia misma. Acá, los mensajes están cada vez más cargados en lo audiovisual, sopesan más las imágenes que los contenidos. Ver al presidente como muñeco en aparador, respaldado por un batallón, fue suficiente para evidenciar su debilidad y ese afán obsesivo de poder equivocado y amenaza. Abrir frentes innecesarios con la comunidad internacional: delicado es apresurarse y no saber los momentos apropiados y los mecanismos correctos que respeten los convenios y acuerdos con otros países. Se abrió a la presión social, a la internacional, ¿para? ¿Dejarnos nuevamente como bárbaros? Altísimo nivel de vehículos artillados con ametralladoras de alto calibre: son armas y vehículos de frontera. Hacerlos desfilar incumplió con la responsabilidad de cuidar límites, todo por una falsa demostración de poder (uf, vaya estilo). Intereses de por medio: conflicto de intereses. O sea, alguien queda inhabilitado y estaría obligado a buscar consenso más amplio de la sociedad para tomar decisiones. Es decir, una persona incurre en conflicto de intereses cuando en vez de cumplir con lo debido, podría guiar sus decisiones o actuar en beneficio propio o de un tercero. El presidente, siendo sujeto de investigación, carece de objetividad para tomar decisiones a favor del bien común. Algo más: obviamente algo mayor iba a ocurrir. Muchas versiones hay al respecto, lo que sí parece ser un hecho, es que le falló el plan. (¿O se retractó?). Instrumentalizar la marcha del domingo: fue intención fallida, porque en la misma plaza “por la vida”, había gente apoyando a la CICIG. Decir que esa marcha fue a su favor, sería un acto de piratería. El desgaste: aunque muchos celebren un supuesto “triunfo de la impunidad” (y no hay que menospreciarlo), el presidente dio un paso más en falso y ahora le queda la decadencia. Cada vez más solo; cada vez más burlado. Y la crisis no cesa. Y los infelices arrebatos continúan…

ref: https://elperiodico.com.gt/opinion/2018/09/05/notas/




Invisibles “A costas del porvenir”

Anabella Giracca / 

La invisibilización es una de las máscaras que utiliza la más aguda discriminación para esconder la verdad. Subterfugios que opacan imágenes hasta desaparecerlas del imaginario. Escondites donde se callan voces y se anulan conciencias. Efectivamente la invisibilización es el mecanismo más barato para ocultar realidades que duelen. Para evadir responsabilidades donde las instituciones se repliegan de su compromiso (el analfabeta es analfabeta porque quiere; los pobres son responsables de su pobreza; los jóvenes son culpables de su rebeldía…). Generalmente quienes están nombrados para administrar el Estado, se lavan las manos, voltean la cara para satisfacer sus propias y espurias biografías personales. Para garantizar sus propios futuros a costas del porvenir de todo un pueblo.

La invisibilización impide recoger en estampas la vida habitual; esconde lo cotidiano y, en definitiva, impide narrar la verdadera historia nacional. O sea obstaculiza la posibilidad de desatar los nudos del futuro.

La invisibilización no permite penetrar en las venas de la sociedad. Los fenómenos no se ven claramente. Evita respuestas concretas a las necesidades concretas de la población.

La invisibilización activa los dispositivos simbólicos de la maquinaria simbólica: se resalta el retorno de lo “bárbaro”. Se construye desde la política del miedo: el migrante, el joven, el indígena, entre otros. O sea, se ve al “otro” como una amenaza. Sí, muchas veces se intensifica la criminalización de colectivos sociales. ¿Por? Simplemente porque, en parte, son los colectivos los que visibilizan las lágrimas de la realidad.

La invisibilización activa el temor al disenso: favorece sistemas políticos bajo los principios de la homogenización o asimilación solapada. (Prohibido hablar con alguien que piense diferente).

Pues el reto actual consiste en visibilizar de nuevo la realidad. Retornar a los rostros. Ver frente a frente ese aterrador y apocalíptico 46 por ciento de desnutrición crónica infantil, para empezar. Quizá sea preciso recordar que solo haciéndole frente a las circunstancias le daremos un semblante a las promesas de futuro (en realidad siempre llegamos tarde al futuro). Tenemos la responsabilidad de pensarlo para las generaciones que nos siguen y que están en condiciones de alcanzarlo a tiempo. Exigir con fuerza el retorno a los hechos, al trazo exacto de esta realidad que tanto está doliendo. Porque está claro que seguir ignorándola es una aberración.

Nos corresponde hallar una salida al círculo vicioso de los rencores. Visibilizar sí, dibujar de nuevo las necesidades para atenderlas con urgencia. Solo así haremos sociedad, solo activando de nuevo los sentidos para entender que nos estamos hundiendo de verdad. (Actuemos).

Referencia: https://elperiodico.com.gt/opinion/2018/08/29/invisibles/

 

 




Ladrones de tiempo: ¿signo o causa del subdesarrollo?

Ana Samayoa / 

El tiempo es dinero, el tiempo es oro, el tiempo perdido hasta los santos lo lloran. Tenemos varios dichos que hablan sobre el valor del tiempo, a pesar de ser una de las “mercancías” menos valoradas.

Y es por esa razón que me sorprende que cada vez una persona en el tráfico se mete al final de una larga fila de carros hay alguien que sin falta le da paso *inserte emoji de facepalm aquí*.

A estas personas que no respetan la fila me gusta llamarles los “ladrones de tiempo”.

Todos hablamos sobre “ganar tiempo; perderlo o ahorrarlo, pero en realidad, el tiempo es algo tan ajeno a nuestro manejo, que ni siquiera podemos guardarlo. Interesantemente, aunque no hay manera de guardarlo, sí hay manera de robarlo. Hace mucho tiempo que quiero escribir sobre esto. Cuando regresé a Guatemala, ya como una (pseudo) adulta, me di cuenta que el tráfico en Guatemala se había convertido en un tema importante entre los guatemaltecos. El martirio que el citadino sufre por las interminables colas y las horas de camino desde y hacia su casa y trabajos, están en cada conversación del día. A pesar de que todos sufren el tráfico por igual, no falta el “listo” que se va paralelo a la fila hasta llegar al final y logra colarse para pasar primero sin haber “hecho su cola”. Los ladrones de tiemposon aquellos que toman ventaja de una situación y sin escrúpulos, toman un lugar que no les corresponde. Uso el término “ladrón de tiempo” porque al no haber llevado el debido proceso (entiéndase una fila, un proceso legal, un concurso), le está “robando” el tiempo a todos los demás expectantes que sí siguieron los pasos requeridos. Un ejemplo clásico puede ser cuando vamos en el tráfico y nos encontramos en un embudo o en un carril que se incorpora a otro; lo lógico es unirse a la fila de autos y esperar a que sea su turno para entrar al nuevo carril. Pero hay personas que en lugar de tomar el lugar que les corresponde, se mueven hasta el principio y esperan que les den lugar. No sé en realidad quién es peor. Si el que hace el mal o el que lo permite; pues si nadie les diera paso, estas personas dejarían de saltarse la fila.

ANUNCIO

Según varios estudios realizados, una persona pasa en promedio, cuatro años de su vida haciendo filas (y si es en Guatemala, probablemente sean como 6 años más en el tráfico). Si lo ponemos así, podríamos decir que la persona que se ahorra tres minutos saltándose la fila, casi literalmente, le está robando su vida. ¿Cómo? Tomando ese puñado de minutos extra que le toma el llegar al final de la fila e incorporarse a ella. Multipliquemos eso por 3 veces que eso puede pasar en el día mientras estamos en tráfico. Por 30 días del mes. Por 12 meses del año. Por 78 años que es la expectativa de vida promedio en Guatemala. Esas veces por un promedio de 3 minutos cada uno. Dividido 60 minutos en una hora, dividido 24 horas en el día, dividido 30 días en un mes.

Igual a 5.85 meses

Esta clase de persona, en promedio, le estará robando casi medio año de su vida en total.  Pero ahí no queda todo, a eso hay que agregarle que esa persona se va, nunca más la volverá a ver, y usted, seguirá en esa fila de automóviles… esperando.

¿Por qué traer este tema a la mesa? Porque si queremos llegar a ser una sociedad desarrollada, teniendo índices de desarrollo y felicidad de los más altos, debemos empezar por seguir reglas y procesos. Es imposible seguir con la característica cultural generalizada de “ser el más vivo” a costa de las reglas y el respeto ajeno, y esperar que eso nos lleve a avanzar como cultura. Por más cliché que esto suene, debo decirlo: si queremos que haya un cambio integral en nuestro país, debemos empezar por nosotros mismos; pero no sólo con no hacer estas cosas, sino con no permitirlas, denunciarlas y educar al vecino del por qué ellos tampoco deberían permitirlo. Los ladrones de tiempo son un problema latente en nuestra sociedad.

¿La buena noticia?

Está en nosotros cambiarlo.

 

Referencia: https://nomada.gt/blogs/ladrones-de-tiempo-signo-o-causa-del-subdesarrollo/




Cambio de piel “En nuestros huesos habita el rocío”.

Anabella Giracca

Acontecimientos ponen nuevamente en evidencia la urgente necesidad de rescatar el diálogo y la cultura de paz, ¿no es lo que todos queremos? Es hora de cambiar de piel, como esas serpientes en que la muda es un periodo de renovación y señal de crecimiento…, como desprenderse de una camisa vieja.

Es hora de cambiar de zapatos. De sustituir el descrédito por el reconocimiento; el ataque por la pregunta; el conflicto por la conciliación; la inmediatez por el futuro; la homogenización por la diversidad; la descalificación por la razón; la ignorancia por el pensamiento crítico; el discurso del odio por el discurso de la fraternidad. Es hora de mudar, porque tan exacerbadas confrontaciones nos sumergen hasta el ahogo. Sí, sustituyamos esta arraigada cultura de división por una de conexión. Porque en nuestros huesos habita el rocío, la historia que nos compete redireccionar.

Efectivamente una cultura de paz no abusa de sus herramientas tan brutalmente (redes por ejemplo), no ultraja las palabras. Se abre a un mundo donde las oposiciones se tornan en debates constructivos y hasta educativos. ¿No es lo que todos queremos?

Pero lo que ahora existe es descalificación feroz, pantano, sin nociones que respalden, sin propuestas ni puertas ni ventanas. Ni tan solo ápices pequeños de luz. Solo cascadas de odio que incitan a la penumbra y al oscurantismo.

En una cultura de paz no se valen descalificaciones que caen en la discriminación y fomentan el racismo. No se repiten mentiras que terminan pareciendo verdades. No se distrae a la opinión pública de los asuntos verdaderamente importantes (aló desnutrición, violencia, desempleo). Una cultura de paz no manipula ni ultraja; no vende ni subasta identidades; no hace uso y abuso de todo un pueblo para enredar. Una cultura de paz construye sobre la confianza, porque es colectiva y no personalista. Fomenta lo verdadero a cambio de lo verosímil. No hace más que ver la diversidad como un valor y un derecho. ¿No es eso lo que queremos?

Y es que basta con abrirse al cosmos de la cibernética para entender que estamos perdidos. Se repiten descréditos, se insisten insultos y, sobre todo, se invisibilizan mucho las ideas.

Iniciemos por fomentar miradas y “desfomentar”  autoritarismos y prepotencias. Pero ojo, que gracias a esas actitudes de dominio y de paternalismo, estamos atados, amordazados de palabra. Estamos trenzados a una política perversa. ¡Sí!, la hora de la muda no debe esperar más. Poner las palabras sobre la mesa, repletas de contenidos diversos, puede ser un buen principio. Tomar decisiones colectivas: un compromiso unido. Como una forma de convivencia social en la que seamos libres e iguales para opinar. (A eso se le llama democracia, por cierto).

Referencia: https://elperiodico.com.gt/opinion/2018/08/22/cambio-de-piel/




Lo que dijo la gente. “Burdo acarreo de ministros”

Anabella Giracca /

Y es que la reunión semanal que sostienen los ministros con el Presidente fue a parar a la banca de la Corte de Constitucionalidad durante la audiencia pública por el caso relacionado con la queja contra el embajador de Suecia, Anders Kompass.

Los múltiples comentarios que tan desatinada acción generó en medios, redes y calles, son buen parámetro para medir la opinión pública, que no es cualquier cosa. Traslado textualmente algunos de los más recurrentes (omito comillas para facilitar lectura):

*La presidencia se excede en sus funciones. *El gobierno argumenta injerencia de la CC, sin darse cuenta de que cae en una injerencia política debilitando la independencia de poderes. *¿Cuáles serán las verdaderas motivaciones de la diplomacia guatemalteca? ¿Defender los intereses personales del presidente?

*Se debilita todavía más la imagen del presidente. A su vez la de todos sus ministros que hicieron un papelón. Jamás debieron subirse a ese bus.

*La necedad de expulsar a Anders Kompass está orientada a debilitar la lucha contra la corrupción.

*Este fue un burdo acarreo de ministros. *Los ministros deberían de tener un criterio propio, ahora varios deben estar bien arrepentidos porque perdieron credibilidad y autonomía. *La independencia de los jueces, coloquialmente hablando, es una de las cuatro patas de una mesa. Pero si alguien quiere decir que hay mesas de tres patas, o de dos, pues bueno, digámoslo de otra forma: sin independencia judicial no hay posibilidad alguna de alcanzar un Estado de Derecho que signifique lo que significa.

*Los ministros son el elemento sustancial en el ejercicio de la función pública. Pueden decidir no participar y no respaldar acciones irracionales.

*Estas acciones no hacen más que demostrar la absolutización de su guerra, de su conflicto personal (del presidente). Como los suecos han apoyado la lucha contra la impunidad, ahora se convierten en enemigos y adversarios personales del presidente. *Perseguir a quienes apoyan la lucha contra la corrupción se convirtió en la principal acción de su gobierno. *El presidente está obsesionado con enfrentar a todos aquellos que dan la lucha contra la impunidad.

*Lamentable ver a los ministros doblegados. *Habían unos cuantos que todavía merecían respeto, pero con esto perdieron ellos y perdimos todos. Es evidente el mensaje político equivocado. *Eso de andar perdiendo el tiempo en respaldar los intereses personales del presidente debería de ser sancionado. *Esto me huele a cortina de humo.

*Estado de papel, Estado aparente, Estado ficticio, o peor aún, Estado fallido, es lo que se tiene cuando su ciudadanía, y peor aún, sus gobernantes, no creen que la independencia de un juez o un magistrado es vital.

Es lo que dijo la gente.

https://elperiodico.com.gt/opinion/2018/08/15/lo-que-dijo-la-gente/




#GeneraciónSemilla

Edson Ademar /

Por Generación Semilla me refiero a aquella generación nacida a partir del retorno a la democracia en Guatemala, que ahora son veinteañeros y treintañeros emprendedores, estudiantes o profesionales jóvenes con experiencia en la iniciativa privada, el sector público, sociedad civil o la academia.

Son quienes escuchan atentamente a sus padres y abuelos que con amor muestran su preocupación porque sus hijos y nietos participen en política, pero saben que han tomado la decisión firme de hacerlo y por tanto sus padres y abuelos les han apoyado.
Quienes son capaces de escuchar con atención a aquellos que vivieron en los tiempos más oscuros que atravesó el país en la historia reciente, y pueden proponer nuevas formas de hacer las cosas tomando como punto de partida el trabajar todos juntos, cada quien con sus propios sueños, miedos y mitos, pero con un solo ideal, el de construir una propuesta de dignidad.

Que no se atan o tratan de reivindicar símbolos o banderas de siglos pasados. Sino que basan su pensamiento en cinco principios: construir democracia, establecer la equidad como eje orientador, reconocer que Guatemala en un país plural, impulsar una economía humana y respetar la naturaleza.

Que tienen claro que en este momento no se trata de perseguir utopías, sino de alcanzar consensos que permitan que el país avance en cuestiones tan esenciales como disminuir la desnutrición y contribuir a la generación de oportunidades de trabajo digno.

Que buscan romper la lógica de los partidos políticos tradicionales dirigidos por cúpulas que toman decisiones a puerta cerrada del resto de sus miembros. Que tienen claro que estas actitudes llevan a los partidos políticos al fracaso, y saben que el mejor antídoto es fomentar la auténtica participación, la inclusión y el debate honesto y de altura.

Que no quieren pasar el resto de su vida votando por el menos peor. Y que reconocen que existe una ventana de oportunidades para construir un proyecto político sólido.

Que tienen como referentes a grandes líderes democráticos de la segunda mitad del siglo pasado como Manuel Colom Argueta y Alberto Fuentes Mohr, quienes demostraron que propuestas políticas democráticas y sólidas pueden ganar elecciones, aún en las condiciones más adversas.

La Generación Semilla asume que construir democracia interna en las organizaciones políticas, es fundamental para el propio sistema democrático y para el país, y que el Movimiento Semilla es el espacio idóneo para ello. Son conscientes de la dificultad de superar los retos que se presentan en la actualidad, pero su convicción les permitirá enfrentarlos con decisión.

Yo soy Generación Semilla. Y vos?




DERECHOS “La injusticia, en cualquier parte, es una amenaza a la justicia en todas partes”. (M. L. King).

Anabella Giracca /

Durante este año han muerto a causa de hechos contra el transporte público, 27 usuarios, 16 pilotos y 13 ayudantes.

Según datos de la PNC, han sido removidos decenas de agentes y han dado de baja a 80 elementos recientemente. Varios coinciden en que la destitución de personal especializado podría afectar los resultados en seguridad ciudadana.

A diario aparecen cadáveres con signos de tortura, laceración y brutalidad. Ataques armados, balas perdidas, extorsiones, familias completas amenazadas y hasta ultimadas. Agresiones frente a escuelas; en plenas avenidas. Líderes campesinos y sindicalistas muertos impunemente en pocos meses y, a la fecha no hay respuesta. La cultura de la prevención no está en nuestra mira. A pesar de que existen unidades hechas para ello, siempre esperamos el arribo de la tragedia para maquillar la gravedad de los problemas.

(Por si fuera poco, el gobierno asegura que no hay para atender la desnutrición).

Nunca es malo recordar. Repasar la lección humana, sobre todo cuando la Declaración Universal de los Derechos Humanos vino a mejorar el mundo. Nos subimos al barco, con la conciencia de convivir en paz:

Todos nacemos libres e iguales. Todos tenemos los mismos derechos. Derecho a la vida. Nadie será esclavizado. Nadie será torturado. Derecho a personalidad jurídica. Igualdad ante la ley. Derecho a recurso ante tribunales. Nadie podrá ser arbitrariamente detenido. Derecho a ser oído por un tribunal. Derecho a presunción de inocencia. Derecho a la vida privada. Derecho a circular libremente. Derecho al asilo. Derecho a una nacionalidad. Derecho al matrimonio y a la familia. Derecho a la propiedad. Libertad de pensamiento y religión. Libertad de opinión y expresión. Libertad de reunión y asociación. Derecho a participar en gobierno. Derecho a seguridad social. Derecho al trabajo. Derecho al descanso. Derecho a una vida digna (alimentación, asistencia médica, etcétera). Derecho a la educación. Derecho a la cultura. Derecho a un orden social e internacional. Todos tenemos deberes con la comunidad. Nada ni nadie puede suprimir estos derechos.

Si tuviésemos que marcar los que acá se cumplen, no necesitaríamos mucha tinta. Es más, quienes defienden esta Declaración, en variedad de casos son perseguidos y, en el límite: asesinados. Cuando abogar por los derechos humanos es asunto de dignidad. ¿No es lo queremos? ¿No quisiera usted que sus hijos crezcan con la garantía de sus derechos cumplidos? ¿Es defender estos derechos un tema de radicalismo ideológico? ¡No creo!, aunque haya quienes insistan en instalar esta idea en el imaginario. Este es un tema simplemente de vida, sin distinción alguna. Aunque la muerte siga cabalgando.

https://elperiodico.com.gt/opinion/2018/08/08/derechos/